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Viral aquí, viral allá… pero, ¿cómo le entramos a la propagabilidad?

transmedia strorytelling

A partir de la llegada de la Web, a finales del siglo XX, las formas de comunicarnos han ido transformándose radicalmente: en nuestras interacciones en línea se han diversificado las dinámicas, discursos, canales y formatos, de manera que, como nos dice Jenkins (2015), quienes éramos ‘receptores’ nos convertimos en prosumidores (productores-consumidores de mensajes), al tiempo que tales mensajes adquirieron un potencial inesperado de propagabilidad —semejante a la viralidad, pero que va más allá, pues no se limita a lo comercial.

Es así como hoy millones de personas esperamos la veloz propagación de nuestros mensajes a través de la Red. Por lo visto, anhelamos dejar de ser solo receptores pasivos, simples testigos, y convertirnos en protagonistas de la Conversación; tratándose de activistas u organizaciones, nos motiva que otras personas compartan y posicionen nuestra visión, como una de las vías más contundentes de incidencia social. Bien lo dijo Jenkins (2015), si un mensaje no se propaga “está muerto”.

Ahora, no es en automático; para hacernos protagonistas nuestros mensajes deben ser apropiados por aquellas personas a las cuales deseamos tocar: nuestras audiencias, lo cual sucede a través de la cultura participativa. Vamos siendo prosumidores a partir del remix y la colaboración que transforma y expande esos relatos, de forma que estos dejan de ser nuestros: pasamos a ser referentes, pues dichas audiencias habrán remezclando, reinterpretando, apropiado y compartido con fuerza propia, nuestras ideas.

¿Cómo lo logramos? Aquí, los tres pasos clave.

Paso 1: Identifica y caracteriza a tus audiencias

En 2003 fue acuñado el término de ‘Transmedia Storytelling’ por Henry Jenkins, y 10 años más tarde, en Narrativas Transmedia, cuando todos los medios cuentan, Carlos Scolari lo retomó aportando una nueva mirada y un método útil en el ámbito social, para conectar de manera transversal con nuestras comunidades en línea.

Gracias a Jenkins, la Cultura Transmedia identifica y analiza las interacciones humanas masivas en línea, sus comportamientos, canales, intereses y motivaciones. Esto, a su vez, nos permite ir más allá de lo comercial o lo banal, aportando a la Conversación mensajes de valor, que importan, son significativos y motivan a la acción, tal como sucedió con ”Mujeres en venta” (2015), un documental transmedia que es canon, ya que, fue pionero al socializar el tema de la trata de mujeres en Argentina tanto en plataformas digitales interactivas, como análogas; siendo un parteaguas para la lucha contra esta forma de violencia mediante la articulación de una red colaborativa.

Paso 2: Define tus objetivos

Debemos precisar nuestras motivaciones, es decir, ¿cuáles son nuestros objetivos, aquello que debemos conseguir para lograr nuestra visión? ¿Acaso sensibilizar, concienciar, involucrar o activar a nuestras audiencias para lograr el cambio deseado? Y esto asociado a los resultados esperados, a nuestra metas.

Paso 3: Aprovecha la cultura participativa

Dominados los pasos anteriores, debemos incentivar la cultura participativa de nuestras audiencias. Como sugerí ya, no hay nada más valioso que la socialización de nuestras ideas, permitamos que nuestra comunidad realice remixes, memes, paratextos y otro sin fin de expansiones de nuestros relatos; incluso podemos incorporarles durante el proceso de creación, lo que beneficiará nuestra causa al potenciar sus cualidades propagables.

¿Un ejemplo? “Transmedia Literacy”, proyecto que investigó de 2018 a 2021 cómo las y los jóvenes aprenden y se apropian de las nuevas tecnologías fuera del aula, y cómo potenciar su uso dentro de la academia. La participación activa de las juventudes fue clave, más allá del análisis y la investigación, dando como resultado un mapa de 190 skills, útil herramienta para incorporar a las y los jóvenes a la Conversación a partir de sus habilidades tecnológicas.

En principio, y aunque aún hay mucho que analizar, seguir estos pasos nos dará la certeza de que estamos generando contenido de valor, realmente propagable, para sumarnos eficazmente a la conversación.

¿Qué esperamos? ¡Fortalezcamos la línea comunicacional Transmedia de nuestras iniciativas de cambio social!

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